El Exito
El Exito

Fragmento del libro Cala y Cruz 

Es indudable que la interacción humana tiene éxito o fracasa como resultado directo de la habilidad para comunicarnos. La comunicación pobre limita la efectividad de cualquier tipo de actividad; produce caos, confusión, agotamiento y desmotivación.

La comunicación tiene una función trascendental en la vida de pareja, determina el tipo de relación con los hijos y, en general, influye en la capacidad para relacionarnos con nuestro entorno. Es innegable que aprender a comunicar con eficacia juega un papel de enorme importancia en la vida personal, familiar y profesional.

A nivel empresarial, la capacidad para comunicarnos de manera asertiva es fundamental en el funcionamiento dinámico de cualquier organización y juega un papel preponderante en todas y cada una de las actividades diarias de la compañía: el trabajo en equipo, las ventas, la atención y el servicio al cliente, la delegación de responsabilidades, el proceso de negociación o el desarrollo de reuniones y planes de trabajo. Sin lugar a dudas el éxito de cualquier empresa y organización depende de que la misión, los valores corporativos y las metas y objetivos de la misma hayan sido comunicados con total claridad a todos y cada uno de los miembros del equipo.

El hecho es no quedarse en el acto de informar. Es esencial comunicar. Y no se trata solo de ser comunicadores amenos, de hablar con precisión o ser buenos escuchas. La cuestión es saber desarrollar las habilidades necesarias para comunicar con poder, entusiasmo y efectividad cualquier mensaje y bajo cualquier circunstancia. Es importante hacer énfasis en esto porque, si bien es cierto que no se requiere de grandes habilidades para transmitir buenas noticias a un grupo altamente motivado, ¿qué hacer entonces cuando el objetivo no sea tan sencillo y nuestro interlocutor no se muestre muy receptivo? ¿O cuando el reto consista en corregir un problema interno en la empresa, en solucionar un conflicto entre dos miembros de un equipo de trabajo, en lograr que los hijos demuestren una actitud receptiva a los consejos o en saber argumentar frente a las objeciones de los clientes para que respondan de manera favorable a nuestra oferta?

Como descubrirás a lo largo de este libro, comunicar no es solo cuestión de hablar claro, también es saber escuchar con empatía, es aprender a identificar las emociones y estados de ánimo que complementan lo que estás diciendo; es saber que, cuando hablas, todo tu cuerpo habla. Evita caer en la trampa de creer que comunicar es solo informar. Si lo que buscas es informar, un correo electrónico, un volante o una nota serán suficientes. Pero, si de lo que se trata es de obtener una respuesta de tu interlocutor, es necesario que entiendas que, a diferencia de cualquier mensaje escrito, cada ser humano le agrega al acto comunicativo un componente emocional único que determina qué tan bien sea comprendido y aceptado el mensaje que envía.

De hecho, en lo que a las relaciones humanas se re ere, es imposible dejar de comunicarte ya que hasta el mismo silencio dice algo, transmite un sentimiento, una emoción o una actitud mental específica.
Ahora bien, comunicar en público con efectividad es mucho más que contar con el talento para colocarse frente a un grupo de personas y deslumbrarlas con el uso impecable de una retórica digna del mejor orador. Tampoco requiere que seas erudito en el dominio del idioma y que sepas con exactitud todas las normas y reglas que rigen su uso. Lo que persigues es lograr transmitir

tus ideas y sentimientos clara y asertivamente, de tal modo que los oyentes perciban tu convicción sobre dichas ideas. Buscas entender y ser entendido, y esto solo lo logras haciendo uso de tus fortalezas y evitando que tus debilidades se conviertan en un obstáculo para dar a entender tu mensaje.


One thought on “1. CALA Y CRUZ: las dos caras de la comunicación

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