El Exito
El Exito

julio 6th, 2016
DEJEMOS PARA MAÑANA…

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He aquí algunas áreas donde la postergación como opción es mucho más fácil que la acción.

– Seguir en un empleo en el que te sientes atrapado y sin posibilidad de desarrollarte y crecer.

– Aferrarte a una relación que se ha echado a perder. Seguir casado (o sin estar casado) esperando que las cosas mejoren.

– Negarte a hacer algo positivo para solucionar dificultades de relación en lo sexual, la timidez o en fobias. -Esperar a que mejoren por sí solas en vez de hacer algo constructivo al respecto.

– No luchar contra adicciones como el alcohol, las drogas, las píldoras o el cigarrillo. Decir ´Lo dejaré cuando esté listo para ello´, a sabiendas de que lo postergas porque dudas que lo puedas hacer.

– Postergar trabajos ya sean pesados o livianos como la limpieza de la casa, o cualquier otra cosa: reparaciones, coser, cortar el césped, pintar algo; siempre que te importe que se hagan o no. Si esperas lo suficiente, quizá se harán solos.

– Evitar un confrontamiento con alguna persona como puede ser una figura autoritaria, un amigo, un amante, un vendedor o un funcionario cualquiera. Si esperas, al final no tendrás que hacerlo, aunque el confrontamiento podría haber mejorado la relación o el servicio.

– Tener miedo de cambiar situaciones geográficas. Te quedas en el mismo sitio toda la vida.

– Postergar pasar un día o una hora con tus hijos, lo que te daría mucho gusto porque tienes mucho trabajo o estás ocupado en asuntos muy serios. Igualmente no salir una noche a cenar, o al teatro o algún evento deportivo con tus seres queridos usando tu ´Estoy muy ocupado´ para postergarlo eternamente.

– Usar el cansancio o el sueño como excusa para postergar algo. ¿Te has dado cuenta de cómo te cansas cuando estás a punto de hacer algo incómodo o difícil? La fatiga, incluso leve, es un estupendo recurso postergador.

– La estratagema de ´Ahora no tengo tiempo para hacerlo´ con la que te justificas para no hacer algo porque estás muy ocupado, aunque seguro que encuentras tiempo para hacer las cosas que realmente quieres hacer.

– Vivir ilusionado por las vacaciones que te vas a tomar, un viaje soñado. El año próximo encontraremos el Nirvana.

– Optar por la postura del crítico y usar tus críticas para camuflar tu propia negación a hacer cosas.

– Negarte a acudir al médico cuando sospechas que algo no va bien. Al postergarlo no tienes que enfrentarte con la realidad de una posible enfermedad.

– No atreverte a acercarte a alguien que quieres. Es lo que deseas pero prefieres postergarlo y esperar que las cosas se resuelvan solas.

– Vivir completamente dedicada a tus hijos postergando tu propia felicidad.

¿Cómo vamos a cambiar?

Solo toma un minuto para cambiar.

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