DE LA MISMA MANERA QUE LOS PINTORES Y COMPOSITORES EN OCASIONES DERIVAN SU INSPIRACIÓN DE LA NATURALEZA QUE LOS RODEA, LOS AUTORES, PARTICULARMENTE EN EL ÁREA DEL DESARROLLO PERSONAL, ENCONTRAMOS GRAN INSPIRACIÓN EN LA CONTINUA INTERACCIÓN CON LAS DEMÁS PERSONAS.

¿Cuál es el origen de La Vaca? – por el Dr. Camilo Cruz

En la confortable cabina de un moderno Boeing 777, mientras sobrevolábamos algún lugar del norte de nuestro continente, a eso de la una de la mañana, escuché por primera vez la historia de la vaca. Debo agregar, que desde aquella ocasión, y especialmente desde que comencé a compartirla en mis charlas, he escuchado diferentes versiones de la misma. Por supuesto que lo que estoy presentando aquí es mi propia versión de la historia. Debo advertir que todo parecido con hechos o personajes reales es pura coincidencia (aunque quizás totalmente intencionada).

Lo interesante es que, cuando la escuché aquella primera vez, la historia no tomó más de dos o tres minutos. Sin embargo, después de haberla relatado cientos de veces, me he dado cuenta que cada vez se pone mejor y crece como una serie televisiva en la que cada semana aparecen nuevos personajes. La historia se alarga unos minutos más, surgen nuevas enseñanzas y se torna mucho más compleja. Así que después de haberla compartido con decenas de miles de personas en varios países, durante una de mis presentaciones, alguien se me acercó para pedirme que le enviara por correo la historia de la vaca.

Tan entusiasmado estaba yo con las enseñazas de esta formidable leyenda que, haciendo uso de las ventajas que ofrece Internet, decidí publicar una primera edición del libro, como libro electrónico (e-book), para apreciar rápidamente la respuesta de los lectores. Los resultados fueron sorprendentes, en menos de cuatro meses 265.000 personas de más de cien países habían leído esta historia. Más de 15.000 se animaron a compartir las excusas y justificaciones –vacas– de las que se habían desecho. Muchas personas le dieron un vuelco total a su vida como resultado de haber aceptado el reto de lidiar, de una vez por todas, con las creencias limitantes que cargaron durante largo tiempo.